martes, 20 de enero de 2009

En las nubes. (Parte II: Deja vú)




La sonrisa que encontre al abrir la puerta, fue la que marco el inicio de ese periódo de estupidez y semiinconciencia del que hablaba antes. Era como estar en un continuo estado de somnolencia repleto de imagenes, como alcuinaciones hipnagógicas, todas relacionadas con mi oso. Solo podia ver su rostro, recordar los momentos compartidos y revivir una y otra vez las sensaciones experimentadas con ella. El tiempo estaba estructurado alrededor de nuestros encuentros. Se medía por las horas que pasaban entre que nos despedíamos y nos volvíamos a encontrar. Lo que sucedía en ese intervalo, solo cumplia la función de amenizar la espera. No tenía demasiado registro de lo que sucedía ni de lo que hacía en esos "breacks", a pesar de que esos entretenimientos para matar el tiempo, eran nada más ni nada menos que un sinnumero de responsabilidades, bastante importantes y cruciales muchas de ellas. Solo por mencionar una, estaba el hecho de que para esa época, una de mis tareas era atender pacientes, para hacerles estudios que permitieran hacerles un diagnostico. Afortunadamente, la experiencia había hecho que tuviese absolutamente mecanizada toda la rutina y puediera hacerlo prescindiendo de mi cerebro. Pero lo cierto, es que todos los que me rodeaban, pacientes, jefes (todos menos una) y colaboradores, confiaban en mis capacidades. Ninguno era conciente, de que aunque me estuvieran viendo...yo, definitvamente no estaba allí. La única que se daba cuenta de que estaba "ausente con aviso" era Karin, que en ese entonces, para mi fortuna, era mi jefa directa y como tal, me cuidaba como se cuida a un chico de dos años, para evitar que hiciera cagadas y, si las hacía, las salvaba.

Todo ésto, viene a cuento porque, como todo en esta vida, ese período terminó. Construimos una pareja hermosa y yo creia que, dado que encontré el amor de mi vida y mi lugar en el mundo, ese estado no lo iba a experimentar más.

Sin embargo, desde que decidimos buscar el delfincito y nos abocamos a la tarea de buscar informacion y a planificar, estoy nuevamente en ese estado.

Sera normal??????

No se, pero la cuestión, es que todo gira en torno a eso. A la mañana me despierto, y me pongo a gastar mi tiempo, esperando que vuelva de trabajar el oso.

Escucho musica infantil...Estaré grave?

La casa se ha convertido en tres días, en un caos.

Ya dije antes que tenemos un criadero. Yo soy quien maneja las rutinas de los perros. Soy quien maneja el criadero en general. Ocupo toooooodo el organigrama... Desde gerente de relaciones internacionales hasta la junta caca... Por supuesto que el oso hace mucho, pero la deciciones la tomo yo... En algun momento las tomaba.... Ahora creo que son los perros quienes las estan tomando...

Yo ando en un estado de boludez permanente... sin solucion de continuidad y ellos aprovechan y hacen lo que quieren. Aparentemente, el oso no cabe en su sorpresa, porque dice que les permito cosas que jamás les permitiria.

Es que no es que se las permita. Ni siquiera registro lo que están haciendo.

Ayer me decía que teme llegar a casa y encontrarme a mi en un corral y a los perros haciendo una mesa de pocker...

Ando flotando en una nube de Nueve Lunas y lo peor de todo, es que no tengo ganas de bajar.

Se me pasará?? Espero que si porque esto tiene que seguir funcionando y para eso algun humano adulto tiene que tomar el control.

Apelo a la cordura de alguien. Si esto, en un tiempo prudencial continúa, por favor que alguien me medique.




1 comentario:

KARIN dijo...

AMIGA...te amo...quedate en la nube...que la SRA. y Vos,la van a poder sostener...yo lo se.yo estoy ahi,acompañando.